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sábado, 11 de mayo de 2013



Cultura

Zoltán: “el arte es puro negocio”

El pintor húngaro desgrana en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, las causas de su éxito y las luces y sombras del mundo en el que se mueve su trabajo.

Julio Gómez Martín. 3º B Periodismo



Zoltán junto a Emilio Butrageño con el cuadro “Homenaje a Puskas”.

Pregunta: A la hora de hacer una obra, ¿Cuál es su primera inspiración?
Respuesta: nunca pinto cuadros únicos, sino que hago series. Antes de empezar una serie de 30 o 40 obras, necesito un trabajo intelectual previo para saber que quiero pintar y que quiero contar. Cuando ya se esto, entonces busco el estilo que voy a utilizar para la obra, tamaños, formatos… Cuando tengo todo escrito en un papel ya voy al lienzo a hacer unos trazos.
P: ¿Cómo surgió la idea para realizar el cuadro “homenaje a Puskas”?
R: lógicamente como tengo origen húngaro tengo relaciones con ese país. Es por ello que el estado húngaro pensó en mí para realizar esa obra ya que soy el único pintor húngaro en España. ¿Quién mejor que yo para retratar a Puskas?
P: ¿A qué se debe su apego a la cultura popular?
R: Al vivir 30 años en España en algún momento tendría que realizar un homenaje a su cultura. Cuando empecé a hacer un cuadro para homenajear a España hace 25 años no me quise central en algo tan trivial como los toros, sino a través de “El Greco”. Con el paso de los años me centré en temas como el flamenco porque soy un gran aficionado a ello.
P: Denos su visión del arte moderno.
R: En España existe una situación caótica en las últimas épocas. El arte contemporáneo, después del Pop Art, ha quedado de una manera muy individualista. Ya con el arte conceptual estamos todavía más alejados del puro arte. Se equivocaron muchos galeristas con estas tendencias porque el público necesita otras cosas para ver. Ahora, afortunadamente, se está volviendo a hacer arte de verdad.
P: Entonces, ¿el arte debe ser fácil de entender para el público?
R: yo escucho el típico comentario de “yo no entiendo el arte” y pienso que ¿quién entiende el arte? El artista, el crítico de arte y el galerista desde luego que no. Estos viven del negocio. Y encima los críticos inventan cosas sobre mí. El público es el único que entiende el arte al decir que le gusta un cuadro en un museo.
P: ¿Cómo cree que el periodista actual trata al arte?
R: Tú puedes ver en periódicos como El País que siempre tienen una sección de arte o cultura y en ellas dedican una página, pero son muy pocas si lo comparas con las páginas de deportes. En la televisión pasa igual. Quitando La 2, no hay programas de arte. Sobre mí persona, sin embargo, no me puedo quejar de cómo me tratan los medios.
P: ¿Han influido las nuevas tecnologías en su trabajo?
R: Sí, porque son un portal para que lleguen más personas a visitarte. Yo desde el año 90 tengo página web y reconozco que es una salida para tener contacto con el mundo. Para vender cuadros, eso sí, no sirve. Ahí influye el cara a cara.
P: ¿Cómo califica su arte?
R: Ya aprendí de lo que me dicen los críticos. Soy expresionista lírico. A mí me interesa el ser humano y su movimiento. Cuando estudié en la Sorbona conocí a un bailarín que me incentivó a ver como se presentaban las obras en París y me fijé en las figuras como parecía que movían su cuerpo. Así descubrí que yo quería reflejar el amor, el desamor, la tristeza, la vida y la muerte. El arte debe ser algo que te de una pausa.
P: ¿el arte debe ir ligado al compromiso social?
R: no. Yo puedo dar más mensajes en una figura humana que en una recreación de una guerra, por ejemplo. Se puede tener compromiso social dibujando lo que yo hago.
P: Si quisiéramos comprar una obra suya, ¿habría precios para todos los bolsillos?
R: Sí, claro. Yo tengo mis precios en una tabla, pero las obras gráficas pequeñas o murales sí son asequibles.
P: ¿Qué opina del negocio del arte?
R: el arte es un mundo muy sucio, en cuanto a cómo se promociona a un artista. Es puro negocio, ya que si no hay promoción no sabes que existes. Para hacernos una idea, hasta el cuadro más famoso como es “La Gioconda” tuvo una promoción brutal. Esto está pasando en el mercado actual.
P: Usted ha tenido éxito desde muy joven. ¿Eso no resulta perjudicial para un artista?
R: no. Yo empecé muy pronto a ganar dinero y a ser independiente, pero mi objetivo no era ese. Yo solo quería pintar, si luego ya me dan dinero, perfecto. Jamás he pensado cuánto me darán por hacer un cuadro.
P: ¿Qué es lo más difícil para hacer una obra?
R: no hay nada difícil. Lo complejo sería si quisiera hacer un relieve y tuviera una hernia en la espalda, pero para un artista nada es imposible.
P: Por último, teniendo en cuenta toda su trayectoria, ¿hay algún proyecto que le quede por hacer o que todavía no haya podido hacer?
R: Sí. Me encantaría exponer en el MOMA o en el Guggenheim. Tengo varios proyectos en mente para 170 o 200 años que deberé condensar en 40. Lo malo de ser ya mayor es que hace años me quería comer el mundo y ahora sigo haciendo cosas con menor ritmo.

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