Debido a la mediatización que nuestros informativos realizan sobre las cuentas de Twitter, Facebook y demás, los deportistas tienen que saber una premisa básica en el mundo virtual. Antes de escribir, hay que pensar en la repercusuón de las palabras. Está bien contestar a a nuestros seguidores a través de la atención humana personalizada, pero lo importante es aceptar las críticas, y con ello, no insultar a los que nos insultan. Como dice el refrán, no mayor desprecio que no hacer aprecio.
Iker Casillas es un ejemplo de lo que no hay que hacer. El mostoleño ha protagonizado en las últimas semanas un famoso enfrentamiento no reconocido con su entrenador, según la prensa. El cancerbero respondió de una forma abrupta via Facebook con fotografías mostrando su cordialidad con su míster, José Mourinho, y respondiendo de una manera exagerada a los medios de comunicación.
En definitiva, el asesoramiento es vital para no caer en líos con los seguidores. Si no tienes muy seguro de que vas a hablar, reflexiona.







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